Noches de frio interno, noches sin dormir, noches de llanto y absoluta inmoralidad, todo resumen de estas noches.
A tientas busco el interruptor de la felicidad, escapa a mis ciegos ojos, y mis torpes pasos hacen mas dificil mi labor de busqueda, no logro acostumbrarme a la penumbra. Necesito menear la cabeza y aun asi, nada se diferencia del fondo oscuro.
Los ruidos cesan del todo, nada mas que mis suelas rompe el silencio tan propio de esa oscuridad.
Heinkel!
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